Definimos competencias como la capacidad para responder exitosamente a una demanda compleja o llevar a cabo una actividad o tarea, según criterios de desempeño definidos por la empresa o sector productivo.

Las competencias abarcan los conocimientos (Saber), actitudes (Saber Ser) y habilidades (Saber Hacer) de un individuo.

Así que una persona es competente cuando:

  • Sabe movilizar recursos personales (conocimientos, habilidades, actitudes) y del entorno (tecnología, organización, otros).
  • Responde a situaciones complejas.
  • Realiza actividades según criterios de éxito explícitos y logrando los resultados esperados.

Las Competencias son el conjunto de conocimientos, actitudes y habilidades genéricas requeridas para:

  • Obtener el primer empleo.
  • Mantener un empleo y poder transitar entre diferentes puestos y roles dentro de una misma organización, para satisfacer nuevos requerimientos laborales.
  • Conseguir un nuevo empleo si se requiere, es decir, actuar de manera independiente en el mercado laboral, movilizando capacidades para enfrentar productivamente transiciones laborales.
  • Crecer y desarrollarse en cada empleo, a partir de administrar el propio aprendizaje y tomar decisiones en función de proyectos e intereses personales y posibilidades reales.

Es importante incorporar estas competencias en los procesos educativos y de formación profesional:

  • Comunicación
  • Liderazgo
  • Trabajo en equipo
  • Inteligencia Emocional
  • Eficiencia personal
  • Emprendimiento
  • Actualidad
  • TICS

A cierta medida, cada persona cuenta con estas habilidades pero para potenciarlas, es primordial que te conozcas y sepas cuáles son tus fortalezas, así como tus carencias y límites para trabajar en ellos.