Emprendimiento femenino, sin terreno parejo en México

En México, pareciera que los fondos de inversión se sienten más cómodos financiando a emprendedores hombres que a mujeres, cuenta Juana Ramírez, socia fundadora de la Asociación de Emprendedores de México (ASEM).

“Yo misma te podría contar una anécdota. Una vez me preguntaron sobre mi plan de sucesión (en mi proyecto), a lo cual me pregunté a qué CEO de menos de 40 años le preguntan eso en su momento más productivo. El motivo de la pregunta de ese fondo de inversión fue por si llegaba a embarazarme”, dice Juana, fundadora de Grupo Sohin, una empresa que atiende y acompaña a pacientes con enfermedades crónico degenerativas.

Según la empresaria naturalizada mexicana, existen tres factores que detienen el proceso de emprendimiento femenino:

  • El acceso igualitario al financiamiento.
  • La falta de entrenamiento para reducir la aversión al riesgo y enfrentarse a dirigir sus propias empresas.
  • No contar con un terreno más parejo en labores familiares y domésticas.

“Todavía tenemos muy pocas mujeres emprendedoras. De los adultos, en México sólo el 11.2% de las mujeres emprenden, mientras que, en otros países de Latinoamérica como Perú, el 29% lo hace”, señaló Juana, quien logró poner en el Cuadro Básico y Catálogo de Medicamentos del Consejo de Salubridad General de México un test genético para determinar el tratamiento del cáncer de mama.

El Banco Mundial calcula que el 70% de las mujeres que emprenden no tienen acceso a ningún tipo de financiamiento, lo que ocasiona un déficit de alrededor de 300,000 millones de dólares en materia de emprendimiento.

“También necesitamos un terreno más parejo en labores familiares y domésticas, que mayoritariamente están más enfocadas en las mujere, lo que hace que tengamos menos tiempo para emprender”, añade la empresaria en entrevista.

Al respecto, este 3 de abril, la ASEM presentó su Emprendecálogo, que comprende de 10 propuestas para los candidatos a la presidencia del país, entre ellas mejorar las condiciones en las que emprenden las mujeres, facilitar los trámites migratorios de emprendedores extranjeros, impulsar el emprendimiento de alto impacto social y ambiental, garantizar la existencia de una institución pública de fomento al emprendimiento y la participación de emprendedores en los órganos de consulta de políticas públicas.

De igual manera, estas iniciativas incluyen impulsar el pago a proveedores en un máximo de 30 días, simplificar trámites con uso de tecnología, modernizar todas las figuras societarias, así como implementar una política fiscal y de seguridad social para emprendedores.

“Hay que seguir fortaleciendo las leyes que estimulen las negociaciones con empresas grandes lideradas por mujeres, también podríamos hacer que se observe la inversión de los fondos de forma más equitativa entre hombres y mujeres”, agrega Juana.

Fernanda Celis

Fuente: www.forbes.com.mx

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